Usted está en : Portada : Reportajes Domingo 19 de febrero de 2006

Una mujer que cumple
el rol familiar y laboral

Marcia Cortés, jefe administrativa de la empresa Agecomet

Yandery Loayza Barreda

En una familia convencional cada uno tiene un rol determinado, pero lamentablemente la vida tiene situaciones dramáticas, que hacen que todo cambie.

Esto le sucedió a Marcia Cortés Henríquez (36), calameña, quien como toda mujer se casó, formó una familia, pero el destino cambió las cosas, y ahora ella es la jefa del hogar, y además de cumplir el rol de madre.

De ser una dueña de casa, el 16 de septiembre de 1998 Marcia quedó viuda. Aquella dramática situación cambió el rumbo de esta familia, porque más allá de la tristeza natural que siente cualquier persona ante la pérdida de un ser querido, rondaba la responsabilidad de sacar adelante a dos hijos, quienes para ella son su razón de ser.

Según explica "tuve que secarme mis lagrimitas y seguir adelante, sobre todo porque tenía una hija recién nacida y un hijo de 6 años que lo único que hacía era preguntarme cuando volvía el papá".

Hace tres años Marcia trabaja como jefe administrativa en la empresa contratista Agecomet, que presta servicios en el proyecto mansa mina de Codelco Norte.

Madre de Gary y Katly, de 13 y 6 años respectivamente, Marcia nos cuenta su historia, y confiesa que una de sus aspiraciones es conversar con la Presidenta Michelle Bachelet, ya que considera que tienen dos características en común: ambas no tienen marido y realizan actividades que supuestamente sólo son aptas para hombres.

 

¿Cuál ha sido el momento más difícil de su vida?

"Lo más fuerte para mí, fue cuando quedé viuda, esperando a mi hija menor. Antes como toda mujer casada dependía de un marido, pero después de que él falleció tuve que seguir adelante, principalmente por mis hijos. Por ellos vivo".

 

¿Cómo comenzó su vida laboral?

Con la muerte de mi marido. Cuando él se fue y me vi enfrentada al mundo sola y con dos hijos. Así asumí el rol de madre y padre, el cual es muy complicado.

 

¿Cómo toman esta situación sus hijos?

Mi hija menor me reclama, pero le digo que debo trabajar y ella tiene que entenderlo, pero los fines de semana son para mis hijos me dedico cien por ciento a ellos.

 

¿Cómo ha sido laborar en un ambiente masculino?

En el trabajo me ha ido bien. Los tres años que llevo en Agecomet han sido buenísimos. Trabajar con puros hombres es una experiencia totalmente diferente, y aunque soy la única mujer, siempre he sido muy respetada por todos mis compañeros de la minería.

 

¿Ha vivido complicaciones en la faena?

En ocasiones los trabajadores están en desacuerdo en algunos términos de remuneración o trato laboral. Ellos dan a conocer sus inquietudes, les explico la situación y lo entienden. Logro llegar a los mineros.

 

¿Cómo evalúa su desempeño como madre y padre?

Bien. He contado con la bendición de Dios, quien me ha dado las herramientas para luchar en un mundo de hombres. Sin embargo, para otras mujeres es más difícil salir adelante, a ellas les aconsejo que no hay que rendirse ya que lo único que no tiene remedio es la muerte.

 
 
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