Usted está en : Portada : Deportes Lunes 27 de febrero de 2006

La Provincia El Loa celebró otra vez

En una de las habitaciones de Juan Pinto Durán, luego de perder en el Nacional su segunda final de Copa Libertadores consecutiva en 1982, y al calor de unas cervezas, el plantel de Cobreloa se comprometió a obtener el título nacional. Mario Soto, el capitán, se lo dijo a Cantatore cuando éste entró para preguntar a sus "monstruitos" cómo estaban: "Vicente, queremos estar solos. Ya nos juramentamos que si levantamos cabeza somos campeones. Le prometemos el título". A esas alturas, Colo Colo y Universidad de Chile se habían escapado en la tabla de posiciones producto que los naranjas tenían puesta su atención en dos frentes.

La campaña de los naranjas fue muy buena incluso pudo haberse coronado como nuevo monarca cuatro fechas antes, nada más ni nada menos que ante Colo Colo. El intento fue fallido y tuvieron que esperar.

La Serena pagó los platos rotos. La celebración estaba preparada y todos querían festejar un nuevo título, esa convicción se traspasó a la cancha y fue un rotundo 5-0 el resultado que los papayeros se llevaron, algo que casi no importaba, porque todos hablaban solamente de lo que logró un recién aparecido club del norte del país, su segunda vuelta olímpica en cinco años de vida. Una nueva estrella llegó para confirmar la grandeza del equipo que había florecido en el desierto. Fueron una tromba y eran sensación también en la comunidad. Cientos de hinchas los esperaban siempre en los aeropuertos, cantidades similares y superiores se apostaban en los entrenamientos para verlos practicar. Las celebraciones del nuevo título aún se recuerdan. Las caravanas irrumpieron en el centro de Calama y Chuquicamata, hileras de autos acompañados de una masa de gente ataviada de naranja. Los héroes de cobre lo habían logrado otra vez.

 
 
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