| Usted está en : Portada : Crónica | Jueves 30 de marzo de 2006 |
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| Dramática situación de Calama es invitación para que los pobladores se unan para hacer menos difícil la vida y darle optimismo a la juventud |
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Increíble, pero real!. La dramática situación enmudeció a todos quienes supieron de ella: la muerte se llevó a una escolar de apenas 13 años de edad, por razones que nadie conoce. ¿Qué puede decirse en torno al caso?. La pregunta fue formulada a numerosas personas y nadie formuló respuesta ni opiniones. De allí que el drama sea catalogado como increíble. Conforme los antecedentes que están en poder de los correspondientes servicios, entre las 20 y las 21 horas, en una vivienda de la población Alemania, ubicada en el sector poniente de Calama, una niña de 13 años, quien había asistido a clases como todos los días, fue hallada en los momentos que se ahorcaba. La persona que la descubrió le prestó inmediato auxilio y logró evitar el desenlace fatal en el sitio del suceso. Las reacciones fueron rápidas y la menor fue llevada al Servicio de Urgencia del Hospital Carlos Cisterna, desde donde debido a la gravedad de la situación fue derivada al Hospital del Cobre, donde ayer, en horas de la mañana falleció pese a todos los esfuerzos médicos por salvarle la vida. De ese modo, la pequeña escolar se convirtió en la séptima persona que ha puesto fin a su vida en Calama, durante lo que va corrido del año. Aunque todos los servicios públicos correspondientes han trabajado minuciosamente y ya es de conocimiento comunitario, el caso es manejado con gran reserva. Y no es para menos, el impacto que produce en cualesquiera persona la muerte de sus semejantes es realzado cuando la víctima es una persona de tan corta edad. El cadáver de la niña fue derivado a la morgue para los efectos correspondientes. Los servicios policiales dieron cuenta al Ministerio Público y, apenas trascendió la noticia, Calama experimentó, nuevamente, el duelo por ese tipo de decesos que, como en los primeros cinco años de este siglo XXI le ha llevado a formularse la pregunta sin respuesta ¿Qué pasa?.
Extraño Parecía que Calama tenía resuelto el problema de los suicidios de menores de edad, luego que a partir del año 2002 se hicieron infrecuentes, luego de la estremecedora realidad del 2001. El año pasado, sin embargo, el 10 de febrero este Diario publicaba otro caso de los más tristes relacionado con un menor de 14 años, quien se suicidó ahorcándose. Fue el sexto suicidio que afectó a una familia de la población Gistavo Le Paige. Ahora, una niña, un año menor que ese joven, de quien fue dicho que sufría depresión. En este caso no se sabe ni ha trascendido ninguna razón. Pero lo que es innegable es que los pobladores de la Provincia El Loa busquen la forma de sumar voluntades, sin que nadie se excluya, para que juntos busquemos una solución. Ya no basta con investigar causas. Se requiere que entre todos evitemos que sigan ocurriendo estos hechos que tanto daño hacen a las familias de quienes optan por quitarse la vida. Quizás deberíamos ser más comunicativos, más caritativos, más atentos, menos chaqueteros, más optimistas y sobre todo amar al prójimo. |
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