Usted está en : Portada : Espectáculos Miércoles 8 de agosto de 2007

El Loa ayer y hoy

En el libro "EL LOA AYER Y HOY" del escritor Héctor Pumarino Soto, hay un caudal de información de gran valor histórico y educativo especialmente para estudiantes de enseñanza básica y media, la que es muy consultada por estudiantes de distintos colegios de la ciudad debido a la diversidad de temas que en él se encuentran. Leyendo sus páginas nos damos cuenta que El Loa es una de las zonas más ricas en lo referente a tradiciones, mitos y leyendas.

Se diría que es sólo comparable a las Chilotas o Araucanas. En el Loa y todo el norte en general éstas se crean a partir del dominio de los Quechuas al mando de Tupac-Yupanqui sobre los Atacamas. Pueblo pacífico dedicado a la agricultura y ganadería junto a los ríos del altiplano, pero que demostraron su valor haciendo frente al avance de las tropas Incas muy superior en número.

Desde que Tupac-Yupanqui logró fortalecer su dominio sobre los Atacamas trasladando a sus habitantes hacia los puntos mas lejanos del Imperio como trabajadores forzados conocidos como "Mitinas" sin dejar rastro de los antiguos Atacamas quienes hicieron sus heroicas resistencias en los Pukarás de Lasana y Quitor, donde fueron derrotados por Huayna-Capac, quien afianzó aún mas el dominio de los Quechuas, siendo el padre de los últimos Incas legítimos del Imperio: Huáscar, nacido en el Cusco y Atahualpa nacido en Quito producto del casamiento del Inca con una princesa de los "Cañaris" que detuvieron su avance hacia el norte.

Antes de su muerte Huayna-Capac había dividido el Imperio entre sus dos hijos, dejando el lado norte para Atahualpa y el lado sur a Huáscar con su base en la ancestral Cusco, capital natural del Imperio provocando la ira de este.

Con la llegada de los españoles el año 1532, la destrucción total del Cusco, el asesinato de Huáscar ese mismo año y Atahualpa al siguiente; los Incas eran nombrados por los españoles, siendo Inca-Manco uno de los primeros, quien fue asesinado por un soldado español al que el Inca había llamado la atención por haberle faltado el respeto. A su vez este español fue ajusticiado inmediatamente. Posteriormente fue nombrado Paulo-Topa por Diego de Almagro al que obligó a acompañarlo en su avance hacia el sur de Chile al mando de varios centenares de aborígenes en calidad de rehén. Almagro regresa el año 1536 con su expedición ya muy reducida al Pukara de Huayna-Atacama que es el actual poblado de Chiu-Chiu, donde después de descansar unos días para reponer fuerzas y abastecerse de víveres continúa de regreso al Perú por el Camino del Inca que une la meseta de Atacama con el Cusco.

Osvaldo Sánchez.

talleraullido@gmail.com