Usted está en : Portada : Deportes Lunes 7 de enero de 2008

La garra jugó de nuestro lado

Dos torneos consecutivos sin obtener ninguna corona, pusieron el alerta a toda la hinchada naranja. El plantel que perdió el título en 1984, removió la conciencia de los directivos y estos aceptaron el mal desempeño de Cobreloa. El resultado de esto fue cambiar a gran parte del equipo. Varios jugadores partieron a préstamo y con una escuadra totalmente desconocida y sin grandes renombres se obtuvo el tercer título.

Vicente Cantatore dejaba el club para asumir la selección. Jorge Toro recibió el barco, por recomendación del mismo Cantatore a los dirigentes naranjas.

A pesar de todos los obstáculos, Cobreloa fue sumando puntos hasta llegar a definir en la última fecha en Arica. En el Carlos Dittborn mandó al descenso a los Delfines, postergando también a Everton, quien luchó hasta la última fecha por el título. De esta manera los mineros rompieron una sequía de dos años para coronarse como campeones de Chile.

En un hecho histórico, por el desastre de las competencias locales, Cobreloa no pudo ir a la Copa Libertadores.