Usted está en : Portada : Crónica Martes 8 de enero de 2008

Terminó el traslado y Chuqui ahora es Zona Industrial

Después de siete años de intensas negociaciones, errores históricos y miles de personas reubicadas en Calama, el campamento desapareció dejando atrás 92 años de historia

El campamento de Chuquicamata, con sus hermosas viviendas, calles muy ordenadas, alumbradas y que revestían un carácter de casas que ofrecían calidad de vida, ya pasó a ser historia. Con el mismo inicio del 2008, ese centro habitacional cerró sus puertas a la vida cotidiana y se transforma en Zona Industrial Exclusiva, con todo lo que ese título involucra.

Así lo informó tajantemente a través de un comunicado la administración de Codelco Norte y fuimos nosotros también testigos de la entrega de la última vivienda. Fue el supervisor Héctor Beiza, justamente del Departamento de Proyectos Inmobiliarios a quien le correspondió entregar la llave y cerrar la última puerta que daba paso al término de los 92 años de historia del campamento minero.

El proceso, que no estuvo exento de complejidades, y tampoco de errores, comenzó con la construcción de las viviendas durante el año 2001. Previo a ello hubo que buscar acuerdos y tranzar el cambio entre la empresa y los trabajadores que por cierto tenían estipulado en su Contrato Colectivo el comodato, que se cambió por la entrega de una casa cómoda y confortable en Calama, además de disponer de otras características y beneficios para quienes cedían dejar el querido Chuquicamata, por la residencia en Calama.

Pero también en el proceso se involucraron los demás trabajadores, porque también debían cambiar sus contratos, por lo que también hubo para ellos una compensación económica. Ese capítulo fue largo y se vió en más de una ocasión con problemas. Pero finalmente se hizo entrega de 3 mil 343 viviendas, tanto para trabajadores Rol "B", como para trabajadores Rol "A".

En el intertanto también surgieron los intereses, y las empresas, a medida que Codelco hacía los llamados a propuestas, curiosamente subía el precio de las construcciones.

Error de cálculos

El error de cálculos, también formó parte del proceso. Cien millones de dólares más en gastos implicaron el retrasar el proceso y por cierto el terminar con una administración que estaba entusiasmada y segura del éxito de la jornada.

Altos ejecutivos debieron dejar la empresa porque alguien debía responder al error de cálculos del que se habló, pero que también se dijo se sobredimensionó. Lo cierto es que hasta los propios trabajadores debieran hacer algún pago extra, tras lo que ya estaba estipulado, como también la empresa debió disponer de más recursos.

En Calama

Hoy todos los chuquicamatinos radican en sus nuevas viviendas en Calama, en las denominadas "Villas del Trabajador" y para los terceros que habitaban en Chuquicamata también se dispuso de un sistema especial de entrega de subsidio, para que dispusieran de su propia población, hoy denominada Tucnar Huasi. Fueron cerca de 600 más las familias que allí se radicaron.

Luego de eso, no más de tres personas que quedaron por allí como a la espera de un vuelco, como a la espera de despertar de un sueño que les parecía imposible. No querían dejar el campamento. Pero finalmente imperó la razón. Debieron desalojar el lugar. Ya en Año Nuevo, en Chuquicamata no hubo una luz en las brillantes ventanas de antaño, cuando todos encendían miles de estrellas anunciando la llegada del nuevo año. Esta vez, todo era soledad, todo era oscuridad, ni siquiera una ventana encendida para dar algún indicio de vida. El campamento había cerrado sus puertas.

Y con ello, vienen los siguientes pasos. Ahora la División comienza a cerrar las llaves que daban paso al agua potable del recinto habitacional, se cierran las redes de alcantarillado y de energía eléctrica. Sólo quedará habilitado algún paso mínimo, para las sedes gremiales, que son las únicas que operan todavía allí de día, a la espera de instalarse en sus nuevos recintos en Calama. También sigue operando en el lugar el Casino Industrial, ex Chilex Club, que ofrece el servicio de alimentación a los mineros

Según lo establece la administración, a partir de este mes, el acceso al ex campamento será controlado y quienes deseen visitar el centro histórico de Chuquicamata podrán acceder a él libremente en horario diurno, o bien, por el mecanismo de visitas guiadas de que dispone la División, que incluyen el ingreso al mirador de la Mina Chuquicamata haciendo reserva al correo visitas@codelco.cl o bien al teléfono 322122.

"La administración divisional desea hacer un reconocimiento a todos quienes formaron parte de este monumental Proyecto Traslado a Calama: a sus trabajadores y supervisores, a las dirigencias sindicales, al personal del proyecto, a las empresas de arquitectura, ingeniería y construcción, a las autoridades locales y regionales, a los servicios públicos, a las familias de los trabajadores, cuya voluntad y compromiso permitieron dar un nuevo paso para el desarrollo de esta gran empresa en beneficio de todos los chilenos y chilenas".

Zona Industrial

Ahora, Codelco comienza a cercar todo el campamento, para evitar el paso de personas ajenas al recinto por pasos inhabilitados.

Y con ello, se da paso a una conversión que tremenda trascendencia para la historia del centro de trabajo Chuquicamata, dado que deja de compartir su recinto con un campamento habitacional y se vuelve exclusivamente Zonal Industrial, lo que implica que con ello la administración de la estatal minera queda facultada para utilizar cada una de las áreas de ese lugar según lo estime conveniente y de acuerdo a las necesidades que la industria requiera.

No obstante está por definirse qué determinará la empresa respecto del Casco Histórico de Chuquicamata.