Usted está en : Portada : Deportes Lunes 17 de marzo de 2008

Cuando ganar era lo más importante

Sin un juego brillante, y con jóvenes sorpresas los naranjas sacaron otro importante triunfo que les permite olvidarse del fondo de la tabla

Ganar como fuera. Así quedó claro a mediados de semana cuando Gustavo Benítez lo decía, y que más allá de jugar bien o demostrar que el equipo es vistoso, lo importante eran los puntos.

Más cuando justo en el calentamiento previo Cobreloa perdía a su carta gol, Gustavo Savoia que sufría una distensión en su pierna derecha, y para no complicarlo tuvo que ceder su puesto a Rodrigo Mannara.

Y por si fuera poco a Cobreloa le costaba ante un defensivo Palestino, que jugaba más para que pasaran minutos que para hacer un buen cometido ante los naranjas.

Le costó a Cobreloa, porque la vista no aflojaba y porque hubo ocasiones, llegadas y mala puntería ante el meta tricolor Luis Rogel.

Cuando Cobreloa era más, Oscar "Toto" Cornejo se disparó un centro, que a las espaldas de todos fue conectado por Luis Figueroa para sacarse el empacho de gol ante el conjunto de colonia, y la tranquilidad- momentánea- para los loínos.

Pero hubo un descuido, justo cuando se cerraba el primer capítulo, y con notable remate Juan Maldonado bajaba los humos en el Municipal, dejándole la puerta abierta a la incertidumbre naranja.

Ganar sufriendo

Si lo de Savoia era algo parecido a mufa, los cambios en el inicio de la segunda fracción lo eran más para los de Gustavo Benítez, que perdían a Rodrigo Raín - por molestias- y a Luis Figueroa - por una fuerte entrada que le causó un intenso dolor- y dos cambios que traerían algo de sorpresas, porque los ingresados Rafael Celedón y en especial el joven Eduardo Vargas, le dieron otros "bríos" a Cobreloa, el sub 20 se mostró clarito en sus funciones de ataque. Más cuando el recién nominado a la sub 23, se despachaba un zurdazo potente para irse arriba en el marcador, y con una soberbia triangulación Aránguiz, Mannara.

Cobreloa quiso más, y lo logró con el tanto de Rodrigo Mannara, que logró enviar un excelente pase de Rubén Castillo, al fondo de la red y tranquilizar a la parcialidad loína, que más que alegre por el juego, estaba satisfecha por el resultado.

Pero los goles despertaron a palestino, que adelantó sus líneas, apretó la salida, por las bandas de Aránguiz y de Iván Guillauma. Se atrevieron e incluso tuvieron algunos remates que Fernando Hurtado se encargó de ahuyentar del pórtico.

A esas alturas ganar era lo más importante, y con algunas revelaciones, porque Rubén Castillo también mostró intensión, claridad hacia el ataque y sumó la revelación para la ofensiva- su ingreso por Oscar Cornejo le dio un plus que el trasandino no logró en los minutos que estuvo en cancha- y mostró facetas interesantes para Cobreloa y su juego.

Cobreloa logró lo más importante en el partido de ayer y el de a mediados de semana, y que era su obligación de dejar seis importantes puntos en su haber.

Jugando bien o mal, los triunfos le dan a los naranjas una confianza, que ésta vez no llegó del buen juego, pero si de la convicción de que ganar era lo único para los de Benítez.

Lo positivo para los loínos fue el hecho de encontrar en los jóvenes, interesantes apuestas. Rubén Castillo que mostró paciencia, tranquilidad y variantes por un lado, y Eduardo Vargas, que de apoco ratifica el hecho de por qué fue nominado una vez más, junto a Charles Aránguiz a la sub 23.

Antes del cierre, otro descuido le permitió a Víctor Aquino descontar nuevamente para los tricolores, y que obligó a los naranjas a sufrir hasta el final, y que se esperó como nunca.

Cobreloa cerró otro capítulo en su andar por el Apertura, y que lo dejó con una sonrisa, en medio de sorpresivas lesiones, reuniones entre jugadores, dirigentes y cuerpo técnico, para "terminar" con la marcha blanca, y con este resultado obviamente habrá más de alguna novedad, que por incierta que sea hasta el momento, le da otro poco de oxígeno a todos, justo cuando lo importante era sumar de a tres y seguir mejorando como dijeron jugadores al término del partido.

Se ganó y ya está.