Fueron atendidos en el servicio de urgencias del hospital de Calama. COMENTE ESTA NOTICIA.
Karen Cereceda Ramos
El mejor amigo del hombre, como se conoce al perro, también se puede convertir en su peor pesadilla. Eso, bien lo saben un grupo de vecinos de la calle Río de Janeiro de la Población Esmeralda, quienes en este último tiempo han soportado constantes ataques de una jauría que tienen a todos los del sector amedrentados.
De hecho, hace un par de días dos menores de edad fueron atacados por uno de estos canes, sufriendo mordeduras en sus piernas y pies mientras se dirigían desde su escuela a la casa.
Lo más grave de todo ello, es que estos perros, que bordean los 10, no son callejeros sino más bien tienen un dueño que está totalmente identificado por sus vecinos.
En terreno
Al ir al lugar, pudimos comprobar la veracidad de los hechos, desde las primeras horas de la mañana estos perros son sacados a la vía pública desde una vivienda ubicada en la calle antes mencionada, en el número 1626.
Al acudir a la casa e intentar conversar con algún residente respecto del comportamiento de estos perros, uno de ellos nos contó que todas las personas que viven allí son arrendatarias y que el dueño de la vivienda, es también el de los perros, exculpándose ellos de toda responsabilidad.
El arrendatario dijo además que ellos no están a cargo de estos animales y que en reiteradas ocasiones le han informado al propietario del terreno, de los desórdenes que este grupo de canes realizan diariamente.
Mientras nadie asume la tenencia responsable, esto se ha convertido en una bomba de tiempo, considerando además que en ese mismo lugar hay dos establecimientos educacionales (D-37 y Ejército de Salvación), por lo que el tránsito de personas, especialmente de niños es constante y cualquiera de ellos se puede transformar en víctima.
Afectado
Aún afectado se encontraba Franco de 11 años, alumno de la Escuela D-37. Él, fue uno de los menores que el miércoles por la tarde a eso de las 16 horas fue mordido en su pierna.
Afortunadamente las heridas provocadas no fueron de gravedad, sin embargo tuvo que acudir hasta el servicio de urgencias del hospital de Calama, para ser tratado.
Su madre Ema Hidalgo, nos contó que era problema de todos los días y que a parte de estos dos escolares, habían muchas más personas que fueron atacados por los mismos caninos.
Ella, interpuso una denuncia en la oficina provincial del Servicio de Salud, a fin de que se tomen las medidas respectivas.
Además se nos informó que ya han planteado este problema al municipio, incluso desde la administración anterior, pero nada ha resultado, por el contrario cada vez son más los perros que llegan al lugar.
Mientras el otro menor, compañero de curso de Franco, sufrió lesiones en uno de sus tobillos y también quedó aterrado con el ataque canino.
Al cierre de esta edición, los vecinos del lugar indicaron que lograron comunicarse con el dueño de los animales, quien ordenó a los arrendatarios a mantenerlos dentro del hogar. Los vecinos aún están incrédulos.
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