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Sábado 1 de agosto de 2009
Insólito amor de taxista por los perros
Arriba del colectivo reúne los 6 mil pesos que cuesta la bolsa de 10 kilos. El "viejo de los perros" le dicen sus colegas, él sólo ríe

No importa el frío ni la hora. Fidel Muñoz o el "Viejo de los perros", como lo llaman sus compañeros de trabajo de la Línea 11, alimenta todos los días a decenas de canes callejeros que están repartidos por toda la ciudad.

Seguramente muchos han visto a este trabajador de la locomoción colectiva dándole comida a animales que no conoce pero que esperan la noche y parte del día por su ración.

Esfuerzo

No es mucho el dinero que gana arriba del colectivo y a pesar de esto todos los días cuenta con 6 mil pesos para comprar la bolsa de 10 kilos en algún supermercado.

No hay duda que Fidel es amante de los animales. Eso se refleja en los más de 15 años que lleva haciendo esto y que ha dejado de hacer sólo por alguna enfermedad. Incluso la semana pasada cuando se registraron las temperaturas más bajas del último tiempo, no le falló a sus animales y ahí estaba, impávido frente a los perros.

Uno de sus colegas, Miguel Millán, dice que Fidel debe recibir ayuda de otras personas o autoridades incluso para que le ayuden a alimentarlos. "Esto hay que destacarlo. Entrega sus recursos sin tenerlos, con lo poco que gana se las arregla igual. Hay que destacar lo que hace porque si tuviéramos la nobleza que él tiene, estaríamos en otra sociedad", señala Millán.

Recorrido

Recorre toda la ciudad con el porta maletas cargado con comida y agua. En algunas calles de la villa Ayquina, sector poniente y centro, y en el lado norte de la ciudad como afuera del sindicato del recorrido 11 y en el servicentro de Balmaceda con Huaytiquina, lo esperan estos perros de la calle.

Más increíble resulta cuando da a conocer que ha encontrado a algunos heridos por diferentes causas y que los lleva al veterinario también con dinero de su bolsillo. Dice que no lo hace con el afán de recibir ayuda, sino que es porque nadie lo hace y que estos animales tienen el mismo sufrimiento de una persona.

Quizás todos aquellos que nunca han tenido un perro no entiendan esta historia. Pueden hasta criticar el actuar de Fidel pero él disfruta de la compañía grata de estos animales y demuestra lo fuerte que pueden llegar a ser estos vínculos.