Al comenzar nuevamente las clases son muchos los jóvenes que están expuestos a sufrir problemas auditivos. Algunas de las razones que se han identificado como causantes de esta situación están las relacionadas a las enfermedades del aparato respiratorio y al alto nivel de contaminación acústica y que muchas veces supera los 50 decibeles de intensidad. Cifras Los datos indican que aproximadamente entre el 15 y el 17 por ciento de los escolares entre 4 y 14 años padecen de pérdida auditiva, según cifras de la Sociedad Chilena de Otorrinolaringología. Además, se estima que entre un 60 y un 80 por ciento de los niños chilenos menores de un año han tenido al menos un episodio de otitis media supurativa, y un 60 por ciento sufre una recaída en el transcurso de un año. Según el otorrinolaringólogo, Dr. Carlos Celedón, Jefe de Servicio de Otorrinolaringología Hospital Clínico U. de Chile "los niños son los más propensos a desarrollar enfermedades auditivas sobre todo hasta los 8 años, ya que a esa edad pueden presentar deficiencias del sistema inmunitario". En relación al alto nivel de contaminación acústica existente en las salas de clase Luis Ortega, fonoaudiólogo de la Universidad de Chile y de los centros Gaes, asegura que los escolares en Chile viven expuestos a constantes ruidos, entre ellos los gritos, los cuales pueden ser dañinos para la salud en el largo plazo. Asimismo, Celedón explica que en general, el tratamiento de las otitis consiste en la recomendación de antibióticos que ataquen la rinofaringitis o sinusitis. Si bien en la mayoría de los casos se recuperan bien, existe un porcentaje de los pacientes que queda con problemas en el tímpano. Nivel Según La Organización Mundial de la Salud (OMS) para poder oír y comprender los mensajes orales en el salón de clase, el nivel de sonido de fondo no debe ser mayor de 35 dB. La exposición crónica al ruido durante la primera infancia puede dificultar la adquisición de la lectura y reducir la motivación. Mientras mayor sea la exposición, mayor será el daño. Los niños que viven en áreas más ruidosas presentan alteraciones en el sistema nervioso simpático, lo que se manifiesta en mayores niveles de la hormona del estrés y presión sanguínea más elevada en estado de reposo. El ruido también puede producir deficiencias y errores en el trabajo y algunos accidentes pueden indicar un rendimiento deficiente. Ante esta situación Luis Ortega, señala que: "como líderes mundiales en salud auditiva, GAES busca que las personas tomen conciencia de la importancia de hacerse chequeos y generar así una cultura de prevención. Esto lo hacemos educando a la población respecto de cómo deben cuidar sus oídos y ofreciendo las mejores soluciones auditivas integrales". Actualmente, hay variadas posibilidades para mejorar sustancialmente la calidad de vida de personas con problemas de audición, en este sentido los centros Gaes especialistas en salud auditiva ofrecen soluciones que incorporan tecnología de punta que se adecuan al tipo de pérdida, las necesidades y el estilo de vida de cada uno. |
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