Como un verdadero "fracaso" fue catalogado el proyecto de ampliación de la Escuela D-48 que a seis años del inicio de las obras aún no finalizan. Fue el propio seremi de Educación, Vicente Ayala, quien visitó ayer el establecimiento para luego sostener una reunión de trabajo con el alcalde Esteban Velásquez y otros profesionales de la Municipalidad y la gobernación provincial. El único propósito de esta reunión y otras que se realizarán, es sacar adelante la escuela que partió a ser intervenida el año 2004 y a seis años de eso, todo sigue igual. Por parte de la Seremi, la única preocupación es mejorar el proceso educativo por lo que se reunirán nuevamente el próximo viernes 6 de agosto en Antofagasta para definir fechas y recursos que son necesarios para ponerle a fin a esta escuela que anota dos récord: la más cara de Chile y la que más tiempo se ha demorado en ser terminada. Un fracaso Frases como "estamos ante un fracaso" o "saquemos adelante esta vergüenza de proyecto", fueron lanzadas ayer por los mismos profesionales de Educación, quienes llamaron a reconocer que se ha hecho un pésimo trabajo en torno a la escuela. Y cómo no, si se han hecho cargo de las obras tres empresas, con una inversión hasta el momento que alcanza los 2 mil 420 millones de pesos (el monto original de la obra era de 2 mil 644 millones), no descartándose que fácilmente se llegue a los 5 mil millones. El seremi de Educación, reconoció que esto en seis años "es un fracaso. No se trata de buscar los responsables sino las soluciones porque esto no da más". Agregó Ayala que "es un problema de imagen pública, ha habido un daño, un deterioro al no haber ingresado la escuela a la Jornada Escolar Completa. Hay un daño moral, una estigmatización a nivel nacional. Esta es la escuela más eterna en su construcción. Pero estamos con la voluntad de solucionar esto. Se están haciendo las coordinaciones a nivel de presupuesto, de asignación de tareas para que esto se solucione". Buscar costos menores Una de las alternativas que manejan los profesionales encargados, es reemplazar los materiales que faltan en la construcción para tener costos menores, aunque la idea no es entregar una escuela de menor categoría, menores estándares. Sobre esto se refirió la coordinadora de infraestructura escolar de la seremi de Educación, Pía Garrido, quien señaló que se va a analizar cada una de las partidas y el estándar que cada una de ellas entrega. "No se va a bajar el estándar del proyecto, será de calidad pero con algunas modificaciones que permitan alcanzar los presupuestos que tenemos para ejecutar la obra", precisó. En este sentido por ejemplo, el proyecto inicial contempla un marcador electrónico que sería modificado por uno más económico. Lo mismo con el recubrimiento del último piso de la escuela que será importado desde México y sería comprado en Chile para reducir los costos. |
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