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Domingo 5 de septiembre de 2010
Cuando las mucosas se inflaman y molestan

Las enfermedades están a la orden del día y lamentablemente hay personas que pasan de un especialista a otro sin dar con un diagnóstico certero y definitivo. Ante esta situación es importante considerar que existe una condición denominada Síndrome de Inflamación de Mucosas, que puede explicar la causa de una serie de síntomas que aparentemente no se relacionan.

A nivel de medicina tradicional no se maneja este concepto, que ha sido desarrollado en mayor medida por la homotoxicología o medicina biológica alemana.

El Síndrome de Inflamación de Mucosas es el compromiso inflamatorio de una o más mucosas que revisten los órganos del cuerpo, cuya función es operar como barrera y defensa contra las infecciones. De esta manera, recubren el tubo digestivo, la faringe, el esófago, el estómago, el intestino delgado y grueso, el árbol respiratorio alto y bajo y el sistema genitourinario. A ellos se suman la piel, que a nivel inflamatorio reacciona como las mucosas.

Bajo este concepto, no es de extrañar que patologías como rinitis, colon y cistitis estén relacionadas.

Manifestaciones

"Se trata de una misma enfermedad con manifestaciones en diversos órganos. Cuando un antígeno ingresa al organismo provoca una reacción inflamatoria en alguna zona del cuerpo. Lo que puede resultar sorprendente para el pensamiento convencional es que esta respuesta también se puede presentar a distancia del sitio por donde ingresó la sustancia al organismo", explica el doctor Sergio Vaisman, coordinador del Segundo Diplomado de Homotoxicología que se imparte en la Universidad Mayor.

"Un antígeno que se incorpora por el intestino perfectamente es capaz de ocasionar una inflamación a nivel nasal, en cavidades sinusales y en bronquios, suscitándose con o sin compromiso de la mucosa intestinal. Este fenómeno se aprecia con frecuencia en pacientes que desarrollan alergia a la proteína de la leche de vaca", añade el experto.

Gatillantes

La inflamación puede ser desencadenada por múltiples factores entre los que se encuentran virus, bacterias, agentes inhalados y sustancias deglutidas.

En otros casos el síndrome puede estar gatillado por el estrés, que genera una inflamación sistémica, o estar relacionado con la obesidad, que se asocia a una inflamación mínima persistente.

"Más allá de las causas, lo importante es resaltar que ante este tipo de enfermedades con expresiones tan diversas la única respuesta posible es el enfoque holístico de la medicina biológica. Con una mirada integral del organismo podríamos evitar casos crónicos de pacientes que se transforman en consumidores habituales de antihistamínicos, antibióticos y corticoides. En la mayoría de los casos estos tratamientos controlan transitoriamente la enfermedad, pero no la mejoran, como sí lo puede hacer la homotoxicología", concluye el doctor Vaisman.