 B.E.I.B. tenía 28 años al momento de partir de este mundo. |
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Gran conmoción es la que se vivió con el primer suicidio del año en Calama, el cuál sorprendió a una sencilla familia de la calle Tocopilla, en la población 23 de marzo. Esto viene a recordarle a los habitantes de la ciudad que este preocupante flagelo aún se presenta, evidenciando un problema social que va más allá de lo sicológico. Todo sucedió cuando el ciudadano identificado con las iniciales V.M.I.B. llegó a su domicilio a las 18.30 horas, encontrándose con el cadáver de su hermana identificada como B.E.I.B. El humilde obrero de 32 años se comunicó inmediatamente con la central de Carabineros, los que acudieron al lugar para realizar el procedimiento policial. La joven tenía 28 años y se dedicaba a labores de hogar, pero no dejó ninguna nota que explicara su drástica decisión, por lo que aún no se sabe cuál es el verdadero motivo de su actitud. El acto lo cometió amarrándose al cuello un cable eléctrico, el que estaba sujeto a una viga de madera ubicada en el cielo raso de la vivienda. Aún se desconoce cuándo ocurrió el deceso, pero la muerte fue constatada por paramédicos del hospital Carlos Cisterna. El cuerpo no presenta lesiones que se puedan atribuir a terceras personas, así que se descartó completamente la hipótesis del asesinato. El sitio del suceso se aisló totalmente y se comunicó al fiscal de turno, quien manifestó que el trabajo policial lo efectuará la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones. Otros casos Este es el primer caso de suicidio en lo que va del año, pero en Calama siempre se han registrado estos horribles sucesos. En el 2001 existieron 24 casos que preocuparon a la ciudadanía, creyendo que en esta ciudad ocurre una desestabilización emocional especial que predispone a estos actos. En el 2002 bajó la cifra a menos de 20, significando que nos encontramos ante un porcentaje importante con respecto a los poco más de cien mil habitantes de la urbe. El caso que inició el año pasado esta seguidilla de hechos fue el de una joven de 22 años que se ahorcó con un nylon el 11 de enero. Nunca se supo de sus razones para tomar esa decisión, porque no dejó ninguna carta o antecedente de su acción, incluso dejó huérfanos a dos menores, corroborando que la desesperación es capaz de influir terriblemente en el raciocinio humano. |