| Pese a la rigurosidad en los castigos que ha demostrado últimamente la justicia loína frente a los abusadores sexuales, no faltan los inadaptados sociales que ignorando toda consecuencia siguen atacando a cualquier hora y en cualquier lugar. Es el caso de una dueña de casa, quien denunció ante la policía que un desconocido la había intimidado con cuchillo en mano en plena vía pública, obligándola a acompañarlo hasta un lugar eriazo donde el individuo supuestamente daría rienda suelta a sus desquiciados deseos. El ataque habría ocurrido en horas de la noche en la Avenida Balmaceda, cuando la muchacha se dirigía hasta su hogar. Fue allí que el depravado la interceptó y con un arma blanca puesta en el cuello la amenazó de muerte si esta no cedía a sus peticiones. Afortunadamente para la mujer, el sujeto se descuidó un instante, tiempo que la víctima supo aprovechar, pues logró herirlo con una piedra, obligándolo a desistir. Pese a que la mujer denunció el hecho de inmediato, no fue posible hallar al tipo, porque este después de haber recibido los golpes de su eventual víctima, huyó en dirección desconocida. La agredida fue trasladada hasta el Servicio de Urgencias del Hospital local, donde fue sometida a los exámenes de rigor, luego del tremendo susto, sólo quedó con pequeñas contusiones. Carabineros continúa patrullando los alrededores con la esperanza de capturar al individuo antes de que vuelva a atacar. Otra menor El segundo caso involucra a una joven de 16 años, quien en compañía de sus padres llegó hasta la comisaría para denunciar a un vecino quien aparentemente quiso dárselas de astuto con la menor. Los hechos habrían sucedido entre las calles Punta de Rieles y Balmaceda, donde el sujeto interceptó a la niña cuando esta se dirigía a su hogar. Según testimonios, el hombre le habría ofrecido cierta cantidad de dinero para que la menor sostuviera relaciones sexuales con él, como ella se habría negado, el individuo la habría agarrado del cuello obligándola a entrar a su domicilio. Fueron los propios familiares de la adolescente quienes evitaron la tragedia, arrebatándole la menor al sujeto. El individuo en todo caso, negó las acusaciones y alegó que fue la menor quien le exigió dinero y que cuando este se negó, los familiares de ella lo atacaron en su propio hogar ocasionándole numerosos daños al inmueble. Como sea, la joven debió ser atendida en el Servicio de Urgencia, siendo diagnosticada con un esguince cervical. Los antecedentes del caso fueron remitidos a la Fiscalía, quien deberá comenzar a investigar el asunto porque no es menor que se denuncien dos ataques tan seguidos. |