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Reconstruyen las primeras horas tras la muerte de Mateo

CASO. Los testigos de la parte querellante entregaron antecedentes durante la segunda jornada de juicio oral.
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Willy Briceño R.

Sin el despliegue del operativo policial desarrollado en el primer día, ayer se realizó la segunda jornada del juicio oral para esclarecer el fallecimiento de Mateo Riquelme, donde los testigos de la parte querellante reconstituyeron las horas posteriores a la desaparición de la víctima fatal.

La jornada de entrega de testimonios se inició a las 9.15 horas, con la participación del primer testigo de la parte querellante, L.S.H., quien confirmó conocerse con el imputado Cristián Riquelme Araya, único investigado como autor del crimen del pequeño.

El relato del testigo partió contando que lo llamaron para informarle de la desaparición de Mateo en la tarde del sábado 6 de diciembre de 2014, donde decidió ayudar en la búsqueda, concurriendo a la comisaría donde se estaba realizando la denuncia por presunta desgracia.

Tras cumplir con dicha tarea, L.S. H. dijo que iniciaron una búsqueda por diferentes puntos en la ciudad en un automóvil particular de propiedad de la madre del testigo, siendo acompañado por el imputado, la madre de Mateo y la tía por parte del padre.

Continuando con el relato, el testigo dijo que en esta búsqueda, se percataron de la presencia de una ciudadana peruana, quien se desplazaba por el sector del parque de la población 21 de Mayo en estado de ebriedad. En ese momento el imputado la designó como la responsable de la desaparición de Mateo.

Fue en ese momento en que tanto la madre de Mateo como la tía decidieron increpar a la mujer, a la que obligaron a acompañarla a la unidad policial ubicada en avenida Granaderos de Calama. Tras la declaración, la mujer extranjera quedó en libertad de acción.

La búsqueda

En la declaración se dijo que posteriormente al hecho con la mujer extranjera, se sumó el hermano del testigo, los cuales decidieron ampliar el rango de la búsqueda a las quebradas y otros puntos del río Loa.

De esta forma que fue relatando todos los pasos que dieron en las horas posteriores a la desaparición del menor, reconstruyendo a través de sus propias palabras cómo acontecieron los hechos, donde planteó que al pasar por una conocida clínica de la ciudad, ubicada en el sector en donde supuestamente había desaparecido Mateo conminó al imputado a solicitar que le mostrarán la grabación de la cámara de seguridad, para observar alguna anomalía.

Asimismo reconoció que con el paso del tiempo consideró como sospechoso que Cristián Riquelme ingresara al recinto de salud privada y retornara en breve tiempo, sin ningún tipo de información al respecto.

Si bien, L.S.H. ayudó tan solo en las horas inmediatas a la desaparición de Mateo, él indicó que esto fue porque le pareció sospechoso que el imputado en determinado momento decidiera tomar un tiempo para descansar, al igual que la madre y la tía del menor, en circunstancias que si un hijo de él desapareciera no tendría ni un momento de tranquilidad.

Más al tomar en cuenta que podría ser un secuestro o tráfico de órganos, que ellos dijeron que pensaban podrían ser alguna de las causales de la supuesta desaparición de Mateo desde el parque de juegos de la población 21 de Mayo.

El segundo testigo de la parte querellante, identificado con las iniciales A.V.B., se refirió al hecho de que él trabaja en el sector en donde habría supuestamente desaparecido Mateo el 6 de diciembre de 2014, en aquella ocasión permaneció en dicho punto pasada las 21 horas, en circunstancias que el imputado indicó que el niño se perdió aproximadamente a las 20 horas.

También manifestó que le llamó la atención el hecho de que el imputado resultara tan frío en sus acciones en las fechas posteriores a la desaparición del niño, situación que le provocó una gran preocupación por el tema.

"Cristián sacó algo de comer y un cuchillo de mi casa para defenderse en caso de encontrar a los autores".

L.S.H., Testigo"

Roban $8 millones de una empresa en Puerto Seco

HECHO. Tres delincuentes ingresaron a la fuerza a dichas dependencias.
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Tres desconocidos ingresaron al interior de un sitio industrial sin moradores en el sector de Puerto Seco de Calama, desde cuyo lugar sustrajeron de una caja de seguridad la suma de $8 millones en efectivo, además de cinco llaves de contacto de los vehículos que utilizan para la distribución de los bienes y servicios que comercializan en distintos puntos de la provincia

La situación quedó al descubierto cuando el dueño de la empresa, con domicilio en la capital regional, se trasladaba a la ciudad y fue alertado vía telefónica por uno de los trabajadores que llegó primero a cumplir con la tarea laboral en dicha empresa, quien se percató que el portón de ingreso principal presentaba un forado por donde habrían ingresado estos delincuentes.

El dueño de la empresa al llegar a la empresa, se percató que los delincuentes habrían realizado en primera instancia un forado en el portón, y posteriormente utilizaron el mismo modo operativo para ingresar al interior de las oficinas administrativas del sitio industrial del sector Puerto Seco.

Los delincuentes fueron captados por la cámara de televigilancia de seguridad interna, que grabaron todos los movimientos de estas personas, quienes abrieron la caja de fondos y desde el interior se apropiaron del dinero y las llaves de los vehículos.

La situación fue dada a conocer por el propio afectado a la unidad especial de Carabineros, quienes continuarán con las indagaciones con los medios de prueba, incluyendo la grabación de los delincuentes en plena acción.

Robo frustrado

En otro hecho delictual, un hombre de 26 años, sorprendió a uno de 31 años, cuando intentaba forzar la chapa del vehículo particular aparcado en el frontis del domicilio ubicado en calle Brasil de Calama.

La víctima retuvo al delincuente hasta la llegada de Carabineros del cuadrante respectivo, los cuales lo pusieron a disposición de las autoridades judiciales.